domingo, 22 de abril de 2012

Good bye, Lenin!

Para algunos puede que sólo fueses un simple conejo, pero para mí no. Nos dejaste ayer, pero todavía no te fuiste de mi mente. Recuerdo que muchas veces que estaba contigo pensaba cuánto tiempo pasaría hasta que llegase el día, ese que nunca debe llegar pero siempre lo hace. 
Muchos decían que no llegarías a vivir ni ocho meses, pero yo confiaba en que sería mucho más... Te fuiste después de más de un año en casa, con un año y medio. Fue un accidente que quizá se podría haber evitado, pero estaba para ti... Se me parte el corazón al recordar el día de ayer. Intento recordar buenos momentos, como cuando saltabas en el sillón y veías la televisión conmigo... pero sólo lo empeora. Espero que estés en un lugar mejor, pequeño.


Esta entrada no es del tipo de entradas que suelo hacer, pero que este sea mi blog me da la libertad de escoger qué tipo de entradas hago y cuáles no. Lo único que quiero es dejar un pequeño recuerdo de él aquí.

Hasta siempre, Lenin.
(2010-2012)

No hay comentarios:

Publicar un comentario